Las 12 casas astrológicas, explicadas: qué es cada una y cómo se calculan
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La carta natal tiene dos capas que se leen juntas: los signos, que dicen cómo se manifiesta algo, y las casas, que dicen en qué área de la vida pasa. El Sol en tal signo habla de un modo de ser; la casa donde cae el Sol habla de dónde lo ponés a jugar: en el trabajo, en la pareja, en la casa propia.
Son doce, y el círculo de la carta queda partido en doce sectores. Cada uno tiene un tema, que viene de la tradición astrológica: no es un resultado medido, es una convención que la astrología viene afinando hace siglos. Lo que sí es cálculo es dónde empieza y termina cada sector para vos.
De dónde salen
Los signos están pegados al cielo: siempre son los mismos doce tramos de 30 grados. Las casas están pegadas a tu horizonte: dependen del momento y del lugar donde naciste, y giran con la rotación de la Tierra. Por eso dos personas con el mismo Sol pero distinta hora de nacimiento tienen las mismas posiciones en los signos, y casas distintas.
El punto de partida es el ascendente, el grado del zodíaco que subía por el horizonte este: ahí empieza la casa I. Frente a él, en el horizonte oeste, está el descendente, que abre la casa VII. En la vertical, el medio cielo (el grado de la eclíptica que cruza el meridiano, en lo alto del cielo) abre la casa X, y su opuesto, el fondo del cielo, la IV. Esos cuatro puntos se llaman ángulos y son los cuatro ejes de la carta. Las otras ocho cúspides se reparten entre ellos según el sistema de casas que se use.
Las casas se numeran en el sentido contrario a las agujas del reloj, empezando por la I, que arranca en el ascendente y queda justo por debajo del horizonte. Las casas 7 a 12 están por encima del horizonte (la parte visible del cielo) y las casas 1 a 6, por debajo. Para calcularlas hace falta la hora y el lugar de nacimiento; en Cómo saber tu ascendente está cómo funciona esa cuenta.
Las doce, una por una
- Casa I, la identidad. Vos mismo: el cuerpo, la apariencia, el modo de arrancar las cosas, la primera impresión que dejás.
- Casa II, los recursos. La plata propia, lo que poseés, tus talentos y cómo valorás lo que tenés y lo que valés.
- Casa III, la palabra. Cómo pensás y comunicás, los hermanos y los vecinos, los viajes cortos, el aprendizaje cotidiano.
- Casa IV, el hogar. La familia, las raíces, la casa donde vivís, lo privado y de dónde venís. Es el fondo de la carta.
- Casa V, el placer. La creatividad, el juego, el romance, los hijos, lo que hacés porque te gusta.
- Casa VI, la rutina. El trabajo de todos los días, los hábitos, la salud, el servicio a otros, lo que hay que mantener.
- Casa VII, el otro. La pareja y las sociedades, los vínculos de a dos y también los rivales declarados. Es la casa opuesta a la identidad.
- Casa VIII, lo compartido. El dinero en común, las deudas, las herencias, la intimidad y las crisis que transforman.
- Casa IX, el horizonte. Los viajes largos, los estudios superiores, las creencias, lo extranjero, el sentido que le das a las cosas.
- Casa X, el lugar en el mundo. La carrera, la vocación, la reputación pública, lo que querés lograr. Es la cima de la carta.
- Casa XI, la comunidad. Los amigos, los grupos, las causas, los proyectos colectivos y las esperanzas.
- Casa XII, lo oculto. El inconsciente, la soledad, los retiros, lo que no se ve o no se dice. Tradicionalmente, la casa de las pruebas.
Tres familias
Las casas se agrupan de tres en tres según su posición respecto de los ángulos:
- Angulares (I, IV, VII y X): las que arrancan en un ángulo. Son las más visibles y las que más pesan: acá un planeta se nota.
- Sucedentes (II, V, VIII y XI): vienen detrás de una angular y consolidan: recursos, creación, lo compartido, los proyectos.
- Cadentes (III, VI, IX y XII): las que cierran cada tramo y preparan el paso siguiente: aprendizaje, ajuste, búsqueda, disolución.
No todas miden lo mismo
Se suele decir que cada casa abarca 30 grados, como un signo. Eso es cierto sólo en algunos sistemas. En el más usado, Placidus, las casas tienen tamaños distintos. Con el mismo momento del ejemplo del ascendente (15 de marzo de 2024, 8:00, Buenos Aires), el motor da:
- Casa I: empieza en Aries 8°31′ y mide 27,6°.
- Casa II: empieza en Tauro 6°06′ y mide 30,7°.
- Casa III: empieza en Géminis 6°46′ y mide 32,6°.
- Casa IV: empieza en Cáncer 9°20′ y mide 32,5°.
- Casa V: empieza en Leo 11°49′ y mide 30,2°.
- Casa VI: empieza en Virgo 12°01′ y mide 26,5°.
Las otras seis son simétricas: la casa VII empieza en el grado opuesto a la I, y así sucesivamente. Acá la más chica mide 26,5° y la más grande 32,6°. En latitudes mayores la diferencia crece, y más allá de los círculos polares Placidus directamente no se puede calcular: ASTRA, en esos casos, pasa a casas por signo entero.
Los sistemas de casas
El método para repartir las ocho cúspides intermedias no es único, y es una de las discusiones clásicas de la astrología. Los más usados:
- Placidus: reparte según el tiempo que tarda cada punto en subir al horizonte. Es el más popular en la astrología occidental moderna.
- Signo entero: la casa I es todo el signo del ascendente, la II el siguiente, y así. Es el más antiguo, y vuelve a usarse mucho.
- Koch, Porfirio, Iguales: otras divisiones, que coinciden en los ángulos y difieren en las cúspides intermedias.
En el ejemplo de arriba, con Signo entero la casa I es el signo de Aries completo, de 0° a 30°; con Placidus, de Aries 8°31′ a Tauro 6°06′. Un planeta en el límite entre dos casas puede cambiar de casa según el sistema, y por eso conviene que la carta diga cuál se usó. ASTRA usa Placidus por defecto.
Cómo leer un planeta en una casa
Con tres datos armás la frase: el planeta (qué), el signo (cómo) y la casa (dónde). Venus en Escorpio en la casa VII: lo que valorás y cómo querés (Venus), con intensidad y sin medias tintas (Escorpio), se juega en las relaciones de a dos (VII). Es el mismo método para cualquier combinación.
Las casas vacías, sin planetas, no están apagadas: el tema existe igual y se lee por el signo que tiene en la cúspide y por dónde está el planeta que lo gobierna. Todas las casas tienen algo que decir.
Dónde cae cada cosa en tu carta
Para saber qué casa ocupa cada planeta en tu carta hace falta la hora de nacimiento: sin ella no hay ascendente, y sin ascendente no hay casas. Si no la tenés, en Cómo saber a qué hora naciste está cómo pedirla.
Calculá tu carta natal con fecha, hora y lugar, y vas a ver tus doce casas con los planetas ubicados en cada una. En las próximas semanas vamos a contar cada casa en detalle, una por semana.